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Nos mienten. Eduardo Vaquerizo

Este verano, durante la celebración del Festival Celsius de Avilés, me hice con varias lecturas que poco a poco he ido acabando. Una de ellas fue El tiempo como enemigo de Darío Vilas, una maravilla difícil de clasificar que ya disfrutó de su reseña aquí en La Fandomteca. Otro de los libros que me agencié y que tardé poco en devorar fue Nos mienten de Eduardo Vaquerizo, un autor que desde hace unos años viene apretando fuerte y demostrando que su visión de la Ciencia Ficción es meritoria de tenerla en cuenta.

11011964_917336068316365_9170604770181441478_nEntre su bibliografía tenemos todo tipo de géneros (y no menos premios de cierto renombre), aunque si hubiese que decantarse por alguno, diría que Eduardo siente predilección por la SciFi y el Steampunk, dos géneros que aunque aquí en España aun no han dado que hablar todo lo que deberían, parece que cada vez están más cerca de lograrlo. Es por eso que con la novela que hoy traemos aquí, me he sentido de lo mas orgulloso. Primero, pongámonos con su sinopsis.

Los pueblos que olvidan su futuro están condenados a sufrirlo.
España, mediados del siglo XXI. La resaca de la crisis ha dejado un mundo en el que las megacorporaciones dominan una sociedad hipertecnológica erigida sobre las ruinas de los Estados. El crecimiento salvaje de la desigualdad ha convertido el centro de las ciudades en grandes fortalezas donde viven y trabajan los privilegiados, rodeadas por inmensos barrios periféricos llenos de un ejército de desheredados cada vez más descontentos. Nora Robles trabaja en Madrid como guardaespaldas para uno de los hombres más poderosos del país. Su vida es sencilla. Ella y su marido esperan poder tener un hijo, comprarse un piso, sobrevivir. Hasta que se ve obligada a emprender una frenética huida para resolver un crimen del que ha sido acusada injustamente. En una sociedad donde el capitalismo por fin se ha quitado la careta y la injusticia alcanza extremos insoportables, donde la tecnología está al servicio de unos pocos y el sistema ha hipotecado hasta el aire que se respira, la aventura de Nora es la aventura de los que buscan un cambio, de los que no aceptan rendirse. Y ella no es la única dispuesta a resistir.

Como podemos apreciar en la sinopsis oficial, la trama gira alrededor de una urbe hipertecnológica en la que los avances científicos en materia de sanidad, medios de transporte, energía o seguridad están a la orden del día. Podría parecer que todos estos adelantos están al alcance de la mano de cualquiera de los ciudadanos, pero es mas bien lo contrario. Solo los más ricos tienen acceso a estos avances y ahí es donde radica la principal idea que Edu ha logrado desarrollar con total maestría. Sin entrar demasiado a explorar los tornillos de esta construcción en forma de novela, quedan muy claras desde el inicio las dosis de crítica social que ha imprimado el autor a su novela.

Cuando nos metemos dentro de la capital española, notamos que esta está dividida en dos secciones, cada una habitada por un estrato social diferente. Cada una de ellas tiene sus problemas, pero ambas se miran a través de un cristal sucio de contaminación que les hace distinguir una imagen difuminada de la realidad de cada uno de los sectores. Con ello Vaquerizo saca su lado más crítico, y nos pone encima de la mesa las dificultades que tiene la sociedad actual, en la que la clase obrera anhela lo que tiene la clase media alta trabajadora, pero no es consciente de los inmensos sacrificios que estos han de hacer para poder acercarse al verdadero estrato social al que quieren pertenecer. Y ahí es donde entra Nora, la protagonista.

Nora es el contrapunto a todo este mundo hipercomunicado y con exceso de tecnología. Vive rodeada de evoluciones genéticas, avances tecnológicos y los últimos adelantos relativos a implantes corporales, algo muy importante para su trabajo. Es guardaespaldas de uno de los más importantes empresarios del país y en esta labor es bastante superior a sus compañeros masculinos. A través de sus ojos veremos la vida de este futuro capitalista y de como a pesar de la brecha de años que nos separan, la vida en esa ciudad no es tan diferente a como lo es hoy en día. Su conexión con la vida de lujos y riqueza y la de penurias, hambre y enfermedad de ambos estratos sociales es el tema capital de la narración. Su personaje es de una fortaleza enorme, determinante en sus decisiones pero esquiva en la proclamación de sus sentimientos y sueños de futuro. Los motivos que mueven su existencia están a años luz del estrato que la rodea, convirtiéndola en una rara avis dentro de su grupo laboral. Sin embargo, eso la hará cada vez más fuerte, ya que los acontecimientos que se sucederán en su entorno la pondrán en el centro de nuestro interés argumental.

Aunque hay más personajes importantes en la trama, ninguno se acerca a lo que representa Nora en la novela. Quizá el hijo de la familia Ramoneda, Ernesto, para los que ella trabaja, o Cástor, un friki manitas con un don para la tecnología del momento, tienen ese tipo de cualidades, de matices que hacen que cuando aparecen en una escena, se ganen todo el interés, incluso cuando parece que no va a suceder nada importante. De hecho, el papel del segundo quizá debería haber sido exprimido un poco más debido a lo gracioso de sus comentarios y el trasfondo de su papel en la vida de Nora.

Si hay algo que me ha gustado de la novela, es lo ampliamente detallado que está el mundo creado por Vaquerizo. Cada esquina, cada cristal, cada cartel, todo lo que forma parte de Madrid está dotado de algún retazo tecnológico que el autor no duda en describir. Pero ojo, no por ello le quita protagonismo a la novela, sino más bien al contrario, le dota de unas aristas que conjuntadas con la historia general completan el producto de una manera muy acertada, a pesar de que muchos de los lectores de la novela se han quejado de lo Hard del planteamiento, algo que a mí para nada me lo ha parecido. Detalles como que por mucho que las policía se esfuerce en crear más tecnología para controlar al ciudadano este siempre acaba por terminar con dichos aparatos con tecnología inferior —palos y piedras en algunos casos—, hologramas con capacidad de conversar aunque de una manera básica o museos como el del Prado que aunque pueden ser recorridos de manera virtual, aún reciben visitantes que disfrutan de los clásicos paseos por sus pasillos. Estas cosas que parecen insignificantes, en las que la tecnología más avanzada se ve mezclada con cosas tan de este presente, son las que hacen que la obra en conjunto gane más valor si cabe.

Pero donde yo he sacado las mayores virtudes, es donde probablemente puedan encontrarse los peores defectos de la misma. ¿Por qué? Muy sencillo. Este exceso de detalle, estas descripciones tan largas y recargadas, esos pasajes llenos de elementos tan particulares del entorno, son los mismos que pueden hacer a algunos lectores echarse para atrás a la hora de seguir con su lectura. Porque muchas veces Eduardo, con esa escritura tan limpia y pulcra con la que ya me sorprendió en La última noche de Hypatia, riza tanto el rizo en el tema narrativo que si eres un amante de los argumentos rápidos y dinámicos, aquí puedes quedarte estancado entre dos gadgets tecnológicos si te descuidas.

Por todo esto, Nos mienten es una estupenda apuesta por la SciFi patria, con un profundo mensaje de crítica social entre los huesos de su estructura, que merece ser leída por cualquier lector, ya sea amante del género o no. Quizá como primer acercamiento al mismo no sea el adecuado, pero si eres de los que echa de menos más novelas similares a la estética de Blade Runner o Ghost in the Shield, es posible que esta sea la próxima lectura que debas elegir de entre todas esas que sabemos tienes en tu pila de pendientes. Porque nosotros somos La Fandomteca y si estás aquí, estamos seguros de que tu torre de próximas lecturas será tan alta como la nuestra.

 

9788415831648

Titulo: Nos mienten

Autores: Eduardo Vaquerizo

Editorial: Fantascy

Nº de páginas:352

ISBN: 9788415831648

Precio: 14,90€

 

 

 

 

 

 

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